viernes, 27 de julio de 2012

Jornadas sobre el Patrimonio Industrial, Benasque, 8 y 9 Septiembre de 2012






Los atrevidos hombres que atravesaban el valle del Ésera a comienzos del siglo xx, se encontraban un paisaje virgen. Subidos a sus caballerías por estrechos caminos de herradura, se aventuraban a seguras peripecias.
La luz eléctrica ya se había instalado en Benasque, Graus y Campo, pero muchos habitantes de la Ribagorza, ajenos a esos avances, estaban sufriendo la falta de trabajo y debían emigrar en busca de sustento. La llegada de la Catalana al valle supuso un cambio radical en sus vidas. Miles de personas vinieron de todos los lugares de España y del extranjero. No todo fue bueno, por supuesto, pero el progreso había llegado para quedarse. Era el año 1912.
Para profundizar en la historia del rico patrimonio industrial del valle del Ésera, y con ocasión del centenario que este año celebra el inicio de las obras hidroeléctricas en el valle, se han organizado estas jornadas sobre el patrimonio industrial.
Los ponentes, reconocidos especialistas, nos llevarán, de la mano de la electricidad, a recorrer las instalaciones que hace un siglo permitieron que la luz eléctrica llegara, con todas sus consecuencias, a nuestros hogares.
Ponentes
La memoria de la luz en el Fondo Histórico de Endesa
por D. José Antonio Gutiérrez Pérez, director general de la Fundación Endesa

Un recorrido por la historia de Endesa y sus filiales desde los orígenes de la energía eléctrica hasta nuestros días, con especial referencia a los hitos tecnológicos más relevantes en la evo- lución de la industria eléctrica. Asimismo se describirá el proyecto del Fondo Histórico de Endesa destacando sus aspectos más interesantes.

El aprovechamiento hidroeléctrico de los ríos del Pirineo aragonés, un patrimonio industrial y cultural a conservar
por D. Francisco Galán Soraluce, ingeniero de caminos, canales y puertos y divulgador científico. Acciona Energía

A partir de 1912, comenzó el aprovechamiento hidroeléctrico de algunos ríos del Pirineo aragonés, concretamente el Aragón, el Gállego, el Cinca y el Ésera. Se construyeron centrales de gran potencia para la época y parte de esta energía se llevó a Bilbao (las centrales del Cinca) y a Barcelona (las del Ésera), y con la energía del Gállego se crearon los centros industriales aragoneses. Además de las centrales se construyeron presas, canales, túneles, tuberías de presión, etcétera, todo ello con magníficos diseños y gran calidad de ejecución, lo que ha permitido que hoy día se mantengan tal como se hicieron. Esas instalaciones, poco conocidas, son un ejemplo de buen hacer y forman parte del patrimonio industrial y cultural de Aragón.

Catalana de Gas y Electricidad y la central de Seira

por D. Pedro-A. Fábregas Vidal, director general de la Fundación Gas Natural - Fenosa.

Presentación de la estrategia industrial de la Sociedad Catalana para el Alumbrado por Gas en el entorno de 1900 y su progresiva orientación a la electricidad, inicialmente de origen térmico y posteriormente hidráulico. Esto dio lugar a la aparición de Catalana de Gas y Electricidad con una obra emblemática, la central de Seira, en el Pirineo de Huesca, propiedad de dicha compañía hasta su venta en 1987.

Los archivos fotográficos del mNACTEC en el proceso de electrificación del Pirineo: el fondo Catalana de Gas y Electricidad
por D. Jaume Perarnau Llorens, jefe de conservación del mNACTEC
El Museo de la Ciencia y de la Técnica de Cataluña conserva una importante colección de fotografías de la electrificación del valle de Arán, del Pirineo catalán y de las obras de Catalana de Gas y Electricidad. Todas estas se desarrollaron en la misma unidad geográfica, el Pirineo, y casi en la misma época. El ingente trabajo que ha realizado el Museo desde la llegada de los fondos, pasando por su digitalización y documentación, permitirá su posterior difusión.

La contribución de los ríos aragoneses a la Revolución Industrial española

por D. José Ramón Marcuello Calvín, periodista y escritor

Los ríos aragoneses contribuyeron al desarrollo de la primera Revolución Industrial, llamada del vapor o de la hulla negra, previa a la segunda Revolución Industrial, la de la electricidad, también llamada de la hulla blanca. Es en esta segunda en la que los ríos altoaragoneses, sobre todo los ribagorzanos Ésera y Noguera Ribagorzana, juegan un papel decisivo, pero no en exclusiva, ya que también tienen mucha importancia el Ebro, el Gállego y los ríos turolenses. Estos ríos fueron claves en la Revolución Industrial española, pues prestaron un gran servicio a empresas y colectivos humanos más allá de nuestras fronteras como comunidad, en especial en Cataluña.

El paisaje de la electricidad en Aragón y su valor patrimonial
por Dña. Pilar Biel Ibáñez, profesora titular de Historia del Arte. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Zaragoza 
Una reflexión en torno a las características que presenta el patrimonio de la electricidad y lo dotan de una personalidad propia dentro del concepto de patrimonio industrial mediante el análisis de varios ejemplos vinculados con este sector. A través de ellos se pondrá de manifiesto la necesidad de avanzar hacia una comprensión del patrimonio industrial, y en concreto el vinculado con la electricidad, en sus valores paisajísticos, ya que su dimensión territorial es la que sintetiza el conjunto de valores que presenta.

Horario

SÁBADO 8
10.00 h. Inauguración de las jornadas. Visita comentada a la exposición. 
11.00 h. El paisaje de la electricidad en Aragón y su valor patrimonial por Dña. Pilar Biel Ibáñez. 
Pausa de 15 minutos. 
12.00 h. Los archivos fotográficos del mNACTEC en el proceso de electrificación del Pirineo: el fondo Catalana de Gas y Electricidad por D. Jaume Perarnau Llorens.
13.00 h. Catalana de Gas y Electricidad y la central de Seira por D. Pedro-A. Fábregas Vidal. 14.00 h. Comida. 
16.00 h. Visita guiada por Benasque. 
17.00 h. El aprovechamiento hidroeléctrico de los ríos del Pirineo aragonés, un patrimonio industrial y cultural a conservar por D. Francisco Galán Soraluce. 
18.00 h. La memoria de la luz en el Fondo Histórico de Endesa por D. José Antonio Gutiérrez Pérez. 
Pausa de 15 minutos. 
19.00 h. La contribución de los ríos aragoneses a la Revolución Industrial española por D. José Ramón Marcuello Calvín.

DOMINGO 9
11.00 h. Seira: visita guiada al Museo de la Electricidad y a la central de Seira. (La visita tendrá una duración aproximada de una hora y media).

Inscripción
La inscripción a las jornadas es gratuita y permite asistir a las ponencias y a los actos que se organicen junto a estas. Los inscritos recibirán las comunicaciones, las informaciones y toda la documentación relacionada con ellas. Para obtener información o tramitar la inscripción se debe escribir a la siguiente dirección centenariocge@gmail.com.

Alojamiento
La oficina de turismo de Benasque gestionará cualquier información sobre alojamientos en el teléfono 974551289 ó en el correo electrónico info@turismobenasque.com





Web del centenario
Para cualquier consulta o duda, la página web del centenario es http://centenariocge.blogspot.com.es/ o su correo, centenariocge@gmail.com.

Actividades paralelas
Una exposición fotográfica, ubicada en el Palacio de los Condes de la Ribagorza de Benasque, con un centenar de fotografías y una importante selección de documentos y piezas relacionadas con la hidroelectricidad, nos ayudará a entender mejor aquella época. 

Las visitas guiadas a la central hidroeléctrica de Seira, que complementan la exposición, permiten conocer dónde están instalados los elementos que se muestran en ella y también el funcionamiento de una central hidráulica.
La visita es gratuita, pero requiere reserva en la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Benasque a través del teléfono 974551289. La duración estimada de la misma es de una hora y media. El Museo de la Electricidad, en los bajos del Ayuntamiento de Seira, servirá de punto de encuentro y de inicio del recorrido.

martes, 17 de julio de 2012

Notas sobre la historia de la central de Seira (8). La dinamita.


Un nuevo explosivo llamado dinamita.
En 1867 el sueco Alfred Nobel patenta un nuevo explosivo al que denomina dinamita. Este compuesto incrementa la estabilidad de la nitroglicerina al añadirle un material sólido poroso que la absorbe, evitando los riesgos de su manipulación. Rápidamente se implanta su uso en las minas y obras públicas.
Se comienza a fabricar la dinamita en España, bajo patente Nobel, en Galdácano (Bilbao) y en Trafaria, cerca de Lisboa, por la Sociedad Anónima Española de dinamita. Ésta oferta en su catálogo goma explosiva del número uno a 5,10 pesetas el kilo y del número dos a 4 pesetas. También, más barata, ofrece dinamita del número uno a 3,70 pesetas el kilo y del tres a 2,10 pesetas. El explosivo se empaqueta en cajas de madera de 25 kilos. También comercializan cápsulas sencillas, dobles, triples y cuádruples, en cajas de a cien, para su detonación. 


En 1897 todavía podemos encontrar varias empresas que suministran este tipo de materiales, como la Sociedad Anónima Vasco-Andaluza-Asturiana que lo fabrica en Bonanza (Cádiz) o la Davey, Bickford, Smith y Cia. fabricante que los comercializa desde Bilbao. Pero éste año el negocio cambia sus condiciones de venta cuando el gobierno español firma un contrato para 20 años con la Unión Española de Explosivos, la por entonces propietaria de la fábrica de Galdácano, y obtiene el monopolio de la fabricación y venta exclusiva de los explosivos en España e islas adyacentes.


Al margen de cuestiones comerciales, la dinamita no es la panacea pues se congela fácilmente. Cuando la temperatura baja de los 8º C comienza a separarse la nitroglicerina del absorbente, rezumando el peligroso compuesto. Ésta queda en parte libre y constituye un peligro tanto más grave por cuanto, por creerlo remoto, no se manejan estos explosivos con igual precaución que la nitroglicerina pura. Este fenómeno produce multitud de accidentes pues se debe calentar y no todos siguen las instrucciones del fabricante. Éste indica que se haga al baño maría y prohíbe explícitamente ponerla cerca del fuego para descongelarla.
En cualquier caso no es recomendable su utilización cuando está helada pues al introducirla en los agujeros, debe apretarse mediante un retacador y puede producirse la activación de la nitroglicerina que pudiera tener separada del absorbente y por los golpes provocar su detonación de manera intempestiva.
La dinamita, en condiciones normales, para su activación necesita un fulminante. Éste se pone mediante un alicate especial en el extremo de la mecha, aunque la mayoría de los dinamiteros lo apretan con sus propios dientes. Estos pistones para detonarla cuestan, en 1914, cinco céntimos de peseta cada uno y la mecha a 4 céntimos el metro. Los cartuchos del explosivo se fabrican en varias calidades utilizando en los túneles la de tercera categoría, que tiene un precio de 30 céntimos por unidad de 100 gramos.


Unos mineros colocan los  cartuchos de dinamita en una estroza del túnel 3.
 Villanova. 1916
(Gentileza de la Fundación Endesa)

La llegada y el transporte del explosivo.

Por la posibilidad de utilizar el transporte férreo, la estación de tren de Barbastro es el centro neurálgico donde llegan todos los materiales que se utilizan en las obras del Ésera. También llegan por este medio algunos vagones repletos de cajas de dinamita según nos cuenta alarmado un columnista de El Cruzado Aragonés:

"Existe preocupación en el vecindario con motivo del tránsito por sus calles del tren que para su servicio tiene la Compañía de Gas y Electricidad (sic), y que con frecuencia transporta utensilios descargados en esta estación para la mencionada Compañía.
El temor existente, es por la duda de si las alcantarillas de nuestras calles tendrán la solidez necesaria para soportar el peso de la máquina, vagones y carga de que dicho tren se compone, y también por las grandes cantidades de dinamita de que aquella Compañía hace acopio, asegurándose pasar de seis vagones la que en esta estación se ha descargado en poco tiempo.
Pedimos encarecidamente, que para la tranquilidad pública, tome el Ayuntamiento las medidas necesarias, asesorándose de si tales peligros existen, y en caso afirmativo, determinar lo que sea conveniente para evitar desgracias."

Afortunadamente no ocurre ningún percance en el transporte de la importante cantidad de explosivo utilizado, que una vez en Seira se guarda en un polvorín que se ha excavado, en forma de cueva artificial, en la roca próxima a la central, junto a la cantera.
No es el primer lugar de la Ribagorza en utilizar el novedoso explosivo y ya se hacía eco El Ribagorzano años atrás, por las consecuencias que el explosivo tiene…sobre las truchas del Ésera: que contiene muy pocas en la actualidad por efecto de la dinamita que con las obras del Canal [de Aragón y Cataluña] y de la carretera a la Frontera se ha usado desde hace años.



Efectos de la onda expansiva de una explosión de dinamita en la Plana Tomás.
Seira. 1916.
 (Gentileza de la Fundación Endesa)

Los accidentes en las obras de la Catalana por la dinamita.
En el transporte no se conoce ningún accidente con el explosivo, pero no hay tanta suerte  con los accidentes en el uso diario en las obras. La aparente estabilidad de la dinamita y los problemas antes citados, propician una manipulación despreocupada de sus instaladores, que se traduce en multitud de accidentes y un gran numero de heridos y muertos.
La mayor parte del explosivo se emplea en túneles y canteras aunque también, en pequeñas cantidades, se usa para partir algunos “bolos” de granito que aparecen en el lecho del río al hincar los cajones. La dureza de las rocas obliga a utilizar pequeñas cargas que se hacen explotar en el interior de los mismos con los consiguientes problemas y riesgos. Los citados cajones servirán de cimientos para la presa y ya hablamos de su interesante y peligroso sistema de trabajo en un artículo anterior.
Infortunadamente, tal como se presagiaba, el día 16 de julio de 1914, en el ventanal 15,  les explota un barreno a Felipe, un capataz de Ontiñena y a Ramón, un pinche de 16 años, natural de El Grado, falleciendo ambos. Joaquín, de Alcolea de Cinca, que estaba con ellos, ha resultado herido leve.


Un incidente causa daños en la boca del túnel 3.
Villanova. 1916.
(Gentileza de la Fundación Endesa).

 Tras este accidente se producirán otros, aunque quizás el más grave de todos, se produce por una manipulación incorrecta, en marzo de 1916, de un  experimentado capataz llamado Manuel, en la mina “Plana Tomás”. Allí estaba deshelando unos cartuchos de dinamita en una hoguera, cuando le explotaron de manera imprevista y, con ellos, los sesenta que tenía a su lado. El infortunado, de cuarenta años y natural de Albelda, recibe de tan horrible manera los efectos de la explosión, que su cuerpo es destrozado horrorosamente, encontrándose después a trozos.
No son estos accidentes los únicos que ocurren en nuestra provincia manipulando explosivos, pues es habitual leer en los periódicos que en otras obras coetáneas, como las del túnel de Canfranc, tienen similares incidentes. Pero sin lugar a dudas el accidente más grave se produce en noviembre de 1913, en las obras de Riegos y Fuerzas del Ebro en Talarn, donde explotan cuarenta toneladas de dinamita, provocando una catástrofe. 
Los daños provocados por la explosión son rápidamente reparados.
Villanova. 1916.
(Gentileza de la Fundación Endesa).

Incidentes por la onda expansiva.

Pero junto a estos graves accidentes con pérdidas humanas y heridos tienen lugar muchos incidentes, que por no provocar bajas o heridos, pasan desapercibidos y, como mucho, son objeto de estadísticas. Los incidentes son accidentes en los que no se han producido daños humanos, pero si materiales. Un ejemplo de éstos lo tenemos en los provocados por la onda expansiva de las explosiones en el interior de los túneles que destrozan las instalaciones y construcciones que se encuentran fuera de las mismas. Las líneas eléctricas, transformadores y compresores que se emplean para suministrar el aire comprimido para los martillos picadores, ubicadas en el exterior de las galerías, sufren, junto a las construcciones de los alrededores, el impacto brutal de la onda expansiva. Las fotografías que acompañan este artículo nos permiten ver el estado de las instalaciones tras algunos de estos incidentes.

José Antonio Cubero Guardiola

Este artículo se publicó en el número 9 de la revista "Els tres llugaróns", Abi, Seira y Barbaruens, editada por las asociaciones culturales de dichos pueblos en el verano de 2012.

Agradecer la gentileza del Fondo Histórico de la Fundación Endesa que ha facilitado las fotografías de este artículo.
http://www.fundacionendesa.org/listado_fondo_historico

viernes, 6 de abril de 2012

La aventura hidroeléctrica en el valle del Ésera (1912-2012)





La sociedad Catalana de Gas y Electricidad, de Barcelona, inicia en agosto de 1912 las obras del "Salto del Run". Allí vienen trabajadores de todos los lugares de España y del extranjero. La mayoría son de los valles próximos y muchos de ellos se han trasladado de unas obras a otras. Las del Canal de Aragón y Cataluña, se han iniciado casi con el siglo,  continuando algunos con las del Pantano de la Peña, cuyos trabajos están finalizando. 

Los cambio en el valle se han iniciado con la apertura de la carretera de Campo a El Run que ha  permitido el acceso de "vehiculos de ruedas" al valle superior del Ésera. Estos trabajos también han congregado a numerosos obreros, subidos a las peñas del Congosto de Ventamillo -la carretera más cara de Europa según algunos textos-, trabajando, atados con cuerdas, en las paredes cortadas a pico.

Poder llegar en coche hasta las puertas de Benasque ha supuesto la apertura del valle a los modernos medios de transporte y, también, un poco más tarde la llegada de los ingenieros y obreros a las obras de "La Catalana".

Durante toda la década, hasta bien entrada la siguiente, se desarrollan las obras en los saltos de El Run, Puente Argoné y Campo.  Las numerosas fotografías que realiza la sociedad hoy nos sirven como magnífico medio e hilo conductor para poder contar la historia de esa época y, especialmente, homenajear a todas esas personas que participaron en la realización de estos trabajos.

Desde el 3 de agosto hasta el 16 de septiembre, en Benasque, en el Palacio de los Condes de Ribagorza, se podrán ver un centenar de fotografías, piezas históricas y documentos, que ilustran, de manera magnífica, toda esta historia.

Turbina Pelton (Fondo Histórico Fundación Endesa)

Las Jornadas sobre el Patrimonio Industrial.
En septiembre, los días 8 y 9,  coincidiendo con la exposición, se celebrarán unas Jornadas sobre el Patrimonio Industrial, donde importantes especialistas sobre el tema, nos hablarán de la importancia de dichas obras, su historia y su repercusión en la economía española, entre otros interesantes asuntos.

Programa de las conferencias:

La Memoria de la luz en el Fondo Histórico de Endesa por D. José Antonio Gutiérrez Pérez, director general de la Fundación Endesa.

El aprovechamiento hidroeléctrico de los ríos del Pirineo Aragonés, un patrimonio industrial y cultural a conservar  por el D. Francisco Galán Soraluce, Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos. Ingeniero de obras civiles, Acciona Energía.

Catalana de Gas y Electricidad y la Central de Seira por D. Pedro-A. Fábregas Vidal, director general de la Fundación Gas Natural Fenosa.

Los archivos fotográficos del mNACTEC en el proceso de electrificación del Pirineo: el fondo Catalana de Gas y Electricidad, por D. Jaume Perarnau i Llorens, Jefe de conservación del mNACTEC.

La contribución de los ríos aragoneses a la revolución industrial española por D. José Ramón Marcuello Calvín, periodista y escritor.

El paisaje de la electricidad en Aragón y su valor patrimonial por Dña. Pilar Biel Ibáñez, profesora titular de Historia del Arte, Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Zaragoza.
Las visitas a la central de Seira.
Las visitas  guiadas a la central hidroeléctrica de Seira, que complementan a la exposición, permiten conocer donde están instalados los elementos que se muestran en la exposición de Benasque y, también, el funcionamiento de una central hidráulica.
Esta visita es gratuita, pero requiere reserva. El tiempo estimado de la misma es de una hora y media.El Museo de la Electricidad, en los bajos del Ayuntamiento de Seira, servirá de punto de encuentro y de inicio del recorrido.
Contacto y reservas:
Oficina de turismo de Benasque. Teléfono 974 55 12 89.

Un blog nos mantendrá informados sobre la evolución y desarrollo de estos eventos. Y un correo nos permitirá solucionar cualquier duda o consulta sobre el tema.

centenariocge.blogspot.com
centenariocge@gmail.com



lunes, 23 de enero de 2012

Electricidad y riegos en el Alto Aragón: obras y gentes




Electricidad y riegos en el Alto Aragón: obras y gentes es el título de la presentación que, durante una hora aproximadamente, desarrolló brevemente la historia de los riegos y la generación de la electricidad en el Alto Aragón, haciendo hincapié en el Somontano de Barbastro. El lugar más importante fue para los trabajadores de dichas obras -verdaderos protagonistas de las mismas- y, especialmente, para Joaquín Costa Martínez y Mariano Lacambra Marín, luchadores incansables por el progreso de nuestra tierra.
Ayudado por una presentación –de la que adjunto una pequeña muestra de las 67 diapositivas de las que constaba– tuvo lugar en el salón social de los antiguos sindicatos de Castillazuelo a las cinco de la tarde.
Desde aquí expresar mi agradecimiento por su invitación para compartir estas historias con ellos.


domingo, 22 de enero de 2012

La electricidad en Castillazuelo, apuntes sobre su historia.



Lineas de Mariano Lorenz, 1912, AHPH obras publicas 148-55


A principio del siglo XX la situación del Somontano, como del resto de España, no era demasiado halagüeña. La resaca nacional, y el endeudamiento, que provocó la guerra de Cuba, unida a la sequía que asola los campos y la filoxera –venida de Francia–, completan el triste cuadro. La población desesperada debe emigrar y los trabajos, muchas veces iniciados para evitar disturbios, son escasos.
El río Vero, vertebrador del Somontano, lleva desde tiempos remotos moviendo molinos, batanes e ingenios y regando sus ricas huertas. Ya a “principios del siglo XII” (1) están documentados estos usos. Las fuertes avenidas del río Vero obligan a constantes reparaciones de los azudes y en 1606, por ejemplo, se trabaja en el azud de la acequia del molino de Castillazuelo, también llamada de San Marcos (2). Bien entrado el siglo XVIII se pretende hacer un pantano en Alquezar para regar “100 [jornales] en Castillazuelo” (3), entre otros, y aquella idea –como demasiadas veces- no llega a salir del papel.
España, por su carencia de carbón, entre otras razones, tiene una primera industrialización que pasa sin pena ni gloria. Pero ahora la segunda comienza a cambiar los métodos productivos y la electricidad es la estrella de este cambio.

Firma de Mariano Lorenz, 1931, AHPH obras publicas 190-221


En Barbastro la empresa “Hijos de Palá”, desde el molino de Enate, y Pablo Sánchez, a partir del “antiguo molino llamado de Fonz”, son los primeros en utilizar el “fluido eléctrico” en la zona al instalar el alumbrado eléctrico en 1891. Las líneas de alta tensión lo transportan hasta un transformador situado en las cercanías de la ciudad (4).
Más cerca, en Huerta de Vero, Mariano Lorenz Buera, labrador, nacido sobre 1867, está pensando en ampliar su negocio. En 1900 vive en la calle la Iglesia número 29. Sabe leer y escribir. Su hermano Manuel, tres años mayor, es el Alcalde. Mariano, en mayo de 1911, ya tiene el proyecto que el ingeniero industrial José Maluquer le ha diseñado para llevar la “luz eléctrica” a su pueblo, Huerta de Vero, y a los vecinos de Azara, Azlor, Castillazuelo, Peraltilla, Pozán, y el Monasterio de Nuestra Señora del Pueyo. Su ambicioso proyecto tiene un presupuesto de 25.850 pesetas (5).
Mariano aprovecha la fuerza de la turbina, de 40 caballos, del molino harinero de su propiedad, para mover un alternador de 30 kilovatios (5). La corriente alterna obtenida es elevada por un transformador hasta los 3.000 voltios para su distribución mediante líneas trifásicas (de tres conductores) para reducir las pérdidas. El transformador de Castillazuelo –para todo el pueblo- tiene 4 kilovatios. La línea del Pueyo se quedará en el tintero.
El 12 de octubre de 1912 una Real Orden le otorga a Mariano la concesión solicitada y a los pocos días inicia las obras. No tenemos constancia exacta de cuando “llega la electricidad” a Castillazuelo, pero si sabemos que ese mismo año, los carruajes que vienen de Barbastro circulan todavía por un camino vecinal. Antonio Aura Boronat -el diputado “cunero”* por Barbastro- (6) lleva desde el “Plan de estudios extraordinario” aprobado “por Real Orden” en 1891, “luchando” por la carretera que “partiendo de la de Siétamo a Boltaña” (7) enlace Castillazuelo con Barbastro.
Para construir la línea eléctrica, a su paso por el término de Castillazuelo, se debe atravesar las propiedades de Mariano Almagro, Agustín Sampietro, Francisco Naya, Mariano B., Vicente Estraña y José Domper. De dos propiedades, el proyecto, cita solamente sus nombres; “José” y “Mariano” antes de llegar a las tierras de Vicente Castán, Prisco Samper y Joaquín Rondán.
Más lejos, en Seira, ese mismo año, se inician las obras de Catalana de Gas y Electricidad en el río Ésera. Y es que todos los “actores” de las “eléctricas” están relacionados, de una u otra manera.

Membrete de carta de RFC, AHPH obras publicas 215-317


Es en 1914 cuando un ambicioso abogado, cunero también, se presenta como diputado por Boltaña. Nacido en el ribagorzano pueblo de Forcat, Celso Joaniquet Pons -que es como se llama- no obtiene la esperada victoria de su candidatura. El “iluso Joaniquet, aspirante perpetuo a la diputación a Cortes” (9) está constantemente en la pluma de los liberales del Diario de Huesca. Sus rivales no le tienen demasiada estima y le dedican todo un periódico para criticarlo. Esta publicación titulada “El Desinfector” (8) está dedicada, propaganda incluida, a su persona. Pero él no es menos y también tiene su propia publicación “El Heraldo de la juventud” –de la que no he visto ningún ejemplar, por cierto-.
Vinculado por interesantísimas razones e historias al mundo de la hidroelectricidad, compra el molino de El Grado y su “concesión para transporte de energía eléctrica” a D. Jorge Sichar (10), según nos cuenta él mismo en una instancia. Y desde este molino comienza a extender redes a 3.000 voltios a los pueblos de los alrededores.
Celso Joaniquet es el propietario de “Riegos y Fuerzas del Cinca” -ambicioso nombre inspirado en Riegos y Fuerzas del Ebro-. Riegos es la empresa que gestiona el molino de El Grado y da servicio de alumbrado a Bolturina, Secastilla, Artasona, por un lado, y Naval, Coscujuela de Fantova, Costean y Cregenzan por el otro. Desde Madrid, donde tiene su bufete, preside la empresa “Fuerzas eléctricas del Ara” para dar servicio de “alumbrado y fuerza” en la zona de Boltaña. Sus tarifas son muy caras y el año 1923 cobra 3,90 pesetas por UNA bombilla (de 16 bujías) al mes (11).
En 1929, los vecinos de Pozán denuncian el mal estado de la línea del pueblo. En estos años las instalaciones y su mantenimiento son muy precarios y los cables están muy cerca del suelo con el consiguiente peligro “para personas y caballerías” y también para las labores del campo -como por ejemplo coger las olivas- por el peligro de tocar con cañas, palos o incluso con el cuerpo al subirse a un árbol.
Es también en 1929 cuando Celso Joaniquet pretende dar el salto hacia Castillazuelo e intentar llegar con una línea al Monasterio del Pueyo, entre otros lugares (el transformador que hay al lado de ro Torno de Castillazuelo tenía pintado, hasta hace poco, el nombre de Celso Joaniquet)(12). Las líneas de su proyecto pasan por pueblos donde ya existe el alumbrado, como Salas Bajas, que tiene “17 lámparas fijas destinadas al alumbrado público” por las que paga -por cada una- 1,25 pesetas a la “Sociedad Electra del Vero” (13).

Bonita caligrafía de un proyecto, AHPH obras publicas 190-221


Mariano Lorenz cambia el nombre a su empresa y pasa a llamarse “Electra Lorenz”. En 1931 inicia los trámites para dar servicio a Buera (14). El alumbrado para los particulares es muy caro –pero menos que Joaniquet- y por UNA bombilla (de 16 bujías) cobra, al mes, 2,50 pesetas. Este precio obliga a aprovechar el único punto de luz y para ello se hacen esos huecos, encima de las puertas, que se ven en algunas casas antiguas, para iluminar a los dos lados.
Es en junio del 1936 cuando Joaniquet intenta unir, mediante una línea, el molino de El Grado con el del molino de Enate (15). Comienza la guerra civil y su proyecto se queda estancado hasta que termina la contienda.

Membrete de carta de Hidroeléctrica de Huerto, AHPH obras publicas 215-314


La guerra lo destroza todo –incluidas las notarías- y allí se pierde la escritura de la venta, que en 1935, hace Mariano Lorenz junto a su hermano Manuel, de sus derechos y la propiedad de las instalaciones y líneas a Felix Lalanne. Electra Lorenz cambiará su denominación a “Hidroeléctrica de Huerta de Vero”.

Lineas de Celso Joaniquet, 1936, AHPH obras publicas 215-317

La empresa de Joaniquet “no es demasiado escrupulosa” con la normativa y no le conceden el permiso de explotación de las líneas que proyectó instalar en 1929. Pero él las ha instalado, las explota y después de numerosos requerimientos pasará la revisión el año 1942.

Castillazuelo el año 1941, AHPH obras publicas 215-314


En los años cincuenta, Eléctricas Reunidas de Zaragoza está en expansión. ERZ controla a Hidroeléctrica de Huesca (16) y también ha comprado Eléctrica de San Vicente Ferrer -en Graus- y otras pequeñas eléctricas para poder quedarse con su distribución. En 1962 Hidroeléctrica de Huesca instala desde la red de ERZ, en Pertusa, una línea para abastecer las obras que AUXINI va a realizar para construir la presa del Grado y el canal del Cinca. Sus líneas pasan junto aquellas que instaló Mariano y Joaniquet, y, poco a poco, las sustituirán. Por otro lado Cooperativa –su competidora en la zona- extiende también sus redes y más tarde Hidroeléctrica de Cataluña se encargará de ellas. Pero al margen de grandes líneas y de poderosas empresas que han cambiado la forma de vender electricidad, las pequeñas centrales -que alumbraron pueblos como Castillazuelo- se paran, una tras otra, para siempre…

Epílogo
Tristes molinos abandonados observan como las aguas de acequias y ríos pasan a su lado sin mover sus ruedas. Un afortunado día vieron llegar “la luz eléctrica” y su agonía se prolongó durante unos breves años. Ahora algunos muestran sus piezas relucientes tras su restauración, pero muchos desfallecieron en el camino; hundido su techo y enterrada su maquinaria –que tantos esfuerzos evitó a sus vecinos- sin que nadie los recuerde. Gracias a ellos la “luz” llegó a muchas pequeñas poblaciones como Castillazuelo; ahora –genética ingratitud aragonesa- “descansan en paz”.

José Antonio Cubero Guardiola

Notas:
(1) (Naval, 1996: 217).
(2) (Blázquez, 1999: 406)
(3) (López, 1861,v.2: 157).
(4) (Cubero, 2011: 8).
(5) AHPH (Archivo histórico provincial de Huesca), Obras públicas 148/55.
(6) www.congreso.es [en linea], “Diputados históricos 1812-1977”. Antonio Aura Boronat, natural de Alcoy, Alicante, fue diputado las legislaturas de 1910-1911 y 1911-1914, por Barbastro, entre otras.
(7) “Obra importante”, Diario de Huesca, 6-10-1902, p. 3.
(8) (Martínez, 1998: 135-147)
(9) “De la lucha electoral. Por los puestos, no por las ideas”, Diario de Huesca, 9-3-1915, p. 1.
(10) AHPH, Obras públicas 173/145.
(11) AHPH, Obras públicas 148/55.
(12) Estuvimos, con Pepe Noguero, intentando encontrar el nombre en la antigua caseta de transformación y no pudimos verlo, aunque su padre lo recordaba.
(13) AHPH, Obras públicas 197/242.
(14) AHPH, Obras públicas 190/221
(15) AHPH, Obras públicas 215/317.
(16) (Germán, 1990: 109)

Aclaraciones:
Cunero: Dicc. R.A.E.; “Aplicase al candidato o diputado a Cortes extraño al distrito y patrocinado por el gobierno”.

Bibliografía:
Blázquez Herrero, Carlos y Pallaruelo Campo, Severino (1999), Maestros del agua, Zaragoza, DGA.
Cubero Guardiola, José Antonio (2011), “Mariano Lacambra, un polifacético barbastrense”, El Cruzado Aragonés, Extra de Fiestas 2011, p. 7-14.
Germán Zubero, Luid (Ed.) (1990), ERZ (1910-1990) El desarrollo del sector eléctrico en Aragón, Zaragoza, IFC.
López Novoa, Saturnino (1861), Historia de la muy noble y muy leal Ciudad de Barbastro, Barcelona, Pedro Riera.
Martínez, Bizén d’o (1998), “El Desinfector”, Revista del Centro de Estudios de Sobrarbe, nº5, p. 135-147.
Naval Mas, Antonio (1996), Construcciones para la historia del Somontano en el Alto Aragón, Huesca. Cremallo Edición,
[Padrós, Enrique] (2003), Memoria histórica de la sociedad anónima Aguas Potables de Barbastro : 1903-2003 / Barbastro, p. 24.

Archivos:
Archivo Histórico Provincial de Huesca, Obras públicas.

Agradecimientos:
Silvia Montes y Pepe Noguero.

Este artículo fue publicado en la revista "Ro Zimbeler" de Castillazuelo, en el número 24, en enero del año 2012. (Algunas de las imágenes de este post no aparecieron en la publicación).

viernes, 30 de diciembre de 2011

Notas sobre la historia de la Central de Seira (7). Los túneles.




El próximo año se cumplen cien años del inicio de las obras de Catalana de Gas y Electricidad en el Valle del Ésera, aquel lejano año 1912.
Gracias a la valiosa información que nos transmiten las fotografías que se realizaron en estos trabajos podemos saber, consultando los álbumes de fotografías, que la primera fotografía con fecha es la denominada “R.M. 18” y se toma el día 25 de septiembre de 1912. Las siglas “R.M.” tienen un significado desconocido y son las que agrupan las 48 fotografías de dicha colección. Hay otras colecciones con las siglas siguientes; O.R. [Obras Run] y O.S. [Obras Seira], que secuencialmente permiten seguir las obras y los trabajos en la zona hasta finales del año 1930.
La fecha del inicio, “a fines de agosto de 1912”, nos la indica el ingeniero director de las obras en un escrito suyo. Estos primeros trabajos consisten, entre otros, en la construcción de la central auxiliar número uno en El Run, para atender la demanda de electricidad de las obras. Por otro lado, en Seira, se inicia la construcción de los almacenes, el taller mecánico y la central auxiliar número dos que utiliza el agua de la presa ubicada en el congosto del Ventamillo. El alternador de esta central permite abastecer el consumo de las obras de la central principal y los nuevos edificios de servicios.
En este primer álbum, la fotografía número uno muestra un pequeño puente de nieve y la número dos una cascada sin localizar. La serie continua con los diferentes trabajos y en ellas no faltan los detalles etnológicos. En algunas podemos ver los prados –todavía intactos– con sus montones de hierba. A su lado una hilera de vagonetas espera, en sus vías, las piedras que se amontonan junto a ellas.


Entre otros temas, aparece la ubicación de la presa de Villanova –lugar elegido para desviar las aguas del Ésera– como una línea de piedras, en medio del río, marcando la singular ubicación.

Los túneles en las obras de la Catalana.
Una parte bastante desconocida de las centrales hidroeléctricas son los túneles. Ubicados en el interior de las montañas por los que transitan, la vegetación tapó los vestigios que quedaron tras su construcción y están camuflados perfectamente.
Dichas construcciones son un elemento vital para muchas de las instalaciones, pues permiten llevar las aguas desde la presa hasta la casa de máquinas.
Don Federico Jiménez, director de las obras, es una persona muy poco dada a la escritura de artículos. “Obligado por requerimientos cariñosos y sin otro motivo que el haber intervenido como modesto colaborador, a las órdenes del Ingeniero Jefe don Diego Mayoral”, escribe el artículo titulado “Túneles a presión. Normas de cálculo. Experiencia en los túneles de la Catalana de Gas y Electricidad“. En este trabajo, presentado en la Conferencia Mundial de la Energía que se celebra en Barcelona, en mayo de 1929, los describe y explica brevemente los criterios técnicos que utilizaron para su construcción.
Para unir la presa y la central, los dos ingenieros, descartaron la construcción de un canal a cielo abierto para llevar las aguas, por “su fuerte inclinación” y la “espesa capa de piedras sueltas” y por ello deciden elegir un túnel a presión como conducción. El recorrido de este túnel se hace tras un riguroso estudio, descartando algunos tramos por “lo deleznable del terreno”.


Este túnel de 8.871 metros de longitud se encarga de transportar las aguas del río Ésera desde la presa Villanova hasta la casa de máquinas ubicada en Seira. Compuesto por varios tramos, en su inicio está interrumpido por tres pequeñas secciones descubiertas y, más tarde, su paso por los prados de El Run se realiza de manera artificial por un gran tubo de 300 m. y casi cuatro de diámetro, encajado en una trinchera.
Imaginemos un túnel de mas de ocho kilómetros,…es difícil ya lo sé. Imaginemos, más fácil, que ponemos el túnel de la carretera España-Francia por Bielsa -tres kilómetros- y luego el de Viella –cinco kilómetros-, uno detrás de otro; pues juntos tendrían la longitud de túnel que tiene la central de Seira.



Sacar los escombros, en esta distancia, con los medios de la época, mediante vagonetas tiradas por los propios mineros y por caballerías, al principio, mientras las distancias son cortas puede ser una faena ligera, pero cuando vamos perforando, la distancia al exterior aumenta, complicando este trabajo y endureciéndolo. Para solucionar el problema se parte el recorrido a excavar en tramos y se van haciendo galerías auxiliares, hacia el exterior, para permitir la entrada a la galería principal y optimizar las tareas. Estas galerías auxiliares, terminadas en “ventanales” -por parecer ventanas en los lugares donde se ubican- permiten la extracción de los escombros, la entrada de personas y la instalación de las tuberías del aire comprimido. Los ventanales, en un número cercano a 16 en nuestro caso, tienen una galería con una distancia media de 65 metros, aunque en el número doce se necesitan 123 metros para acceder al túnel principal.


Desde estas galerías se puede acceder a dos extremos y mientras en un lado perforan, en el otro se sacan los escombros. Esta simultaneidad permite que llegue “a perforarse en favorables condiciones 5 metros lineales diarios”.
El proceso de construcción de un túnel es bastante más complicado de lo que, a primera vista, pudiera parecer. Explicaremos, a continuación, las distintas fases de dicho proceso que se ven claramente definidas en las fotografías. Estas operaciones se deben realizar en un orden determinado y la calidad de la roca, la aparición de corrientes de agua y “chimeneas” condicionan las tareas y el desarrollo de las mismas.


Pero, ¿qué son las chimeneas? Las montañas y las rocas de las que están formadas no son homogéneas, y en su interior aparecen grietas que están llenas de otros materiales, normalmente de inferior calidad, que al perforarlas se desploman. Por ello, cuando aparece una de estas “chimeneas” se debe taponar ”mediante materiales en seco bien atacados y arena” para impedir su desmoronamiento. Un minero debía subir por su interior y rellenarla…
Pero sigamos “picando”. La “galería de avance” o ataque es el primer “agujero” que se debe hacer. Ubicada en la parte alta de lo que constituirá la galería, se abre un agujero de 2 x 2 metros. Se inicia la perforación, atacando por los dos lados simultáneamente, para encontrarse –calado– y conectar las excavaciones. Dichos trabajos atraviesan variados tipos de roca y se tiene que entibar –apuntalar con maderos– en las zonas donde es muy mala. Sacando por partes el entibado se instala la cimbra –pesado molde de madera en forma de media circunferencia- que permite una vez colocada, el revestimiento de piedras o ladrillos, según la constitución de la roca, quedando la media galería superior terminada. Una vez completado este recubrimiento y seco, se pica a sus pies para poder apearlo –sujetarlo con maderas- para evitar el hundimiento y permitir la “destroza” que es el ensanche de la galería a su medida definitiva. El apeo se va sustituyendo por piedras, sacando los maderos, y dejando la galería prácticamente terminada. El recubrimiento del suelo de la galería, junto con los drenajes de la misma, para conducir las filtraciones laterales, completa el proceso.


Las excavaciones se realizan mediante martillos de aire comprimido. Los picadores tiene un ayudante para poder maniobrar las pesadas herramientas y disponen como elemento de seguridad, tal como vemos en la fotografía, de boina, abarcas y un pitillo. La cara tiznada, como señal del gremio, identifica a todos. Muchos de ellos son jóvenes que miran al fotógrafo sorprendidos de la visita y de la intensa luz que brevemente los ilumina, acostumbrados a la luz de los carbureros, como única iluminación en las galerías.
Se instalan varias estaciones de compresores para suministrar, mediante tubos, el aire a los mineros. Una de ellas está en el sendero que pasa por encima del Congosto del Ventamillo, junto al Ésera. Más abajo, un puente de “tijera” –en la curva ancha– permite el paso hacia una pequeña fragua, situada en “la cueva de San Pedro” donde se “llucián” –afilan– los punteros de los martillos. Los agujeros estratégicamente realizados permiten, mediante la dinamita, romper la roca. El uso de esta última provoca accidentes, algunos de ellos mortales.
Los mineros que realizaron estos trabajos merecen, como no podía ser de otra manera, todo nuestro respeto y homenaje por la entrega y entereza que demostraron en la realización de unos trabajos que aún hoy, con los medios existentes, nos sorprenden por la perfección de su acabado y ejecución. Sirva como ejemplo las nivelaciones realizadas, en los cerca de 9 kilómetros que separan la presa de Villanova de la cámara de agua, el error es prácticamente nulo. En reposo, comienza a saltar simultáneamente el agua en los dos extremos.


Catalana de Gas y Electricidad y el centenario del inicio de las obras en el valle del Ésera.
Como citábamos al comienzo, el próximo año tendrá lugar el centenario de “La Catalana” y por tal motivo se están organizando desde varias instituciones una serie de actividades para celebrarlo. En la próxima revista daremos noticia de los eventos que se programen.

José Antonio Cubero Guardiola

Este artículo se publicó en el número 8 de la revista "Els tres llugaróns", Abi, Seira y Barbaruens, editada por las asociaciones culturales de dichos pueblos en el invierno de 2011.