viernes, 27 de julio de 2012

Jornadas sobre el Patrimonio Industrial, Benasque, 8 y 9 Septiembre de 2012






Los atrevidos hombres que atravesaban el valle del Ésera a comienzos del siglo xx, se encontraban un paisaje virgen. Subidos a sus caballerías por estrechos caminos de herradura, se aventuraban a seguras peripecias.
La luz eléctrica ya se había instalado en Benasque, Graus y Campo, pero muchos habitantes de la Ribagorza, ajenos a esos avances, estaban sufriendo la falta de trabajo y debían emigrar en busca de sustento. La llegada de la Catalana al valle supuso un cambio radical en sus vidas. Miles de personas vinieron de todos los lugares de España y del extranjero. No todo fue bueno, por supuesto, pero el progreso había llegado para quedarse. Era el año 1912.
Para profundizar en la historia del rico patrimonio industrial del valle del Ésera, y con ocasión del centenario que este año celebra el inicio de las obras hidroeléctricas en el valle, se han organizado estas jornadas sobre el patrimonio industrial.
Los ponentes, reconocidos especialistas, nos llevarán, de la mano de la electricidad, a recorrer las instalaciones que hace un siglo permitieron que la luz eléctrica llegara, con todas sus consecuencias, a nuestros hogares.
Ponentes
La memoria de la luz en el Fondo Histórico de Endesa
por D. José Antonio Gutiérrez Pérez, director general de la Fundación Endesa

Un recorrido por la historia de Endesa y sus filiales desde los orígenes de la energía eléctrica hasta nuestros días, con especial referencia a los hitos tecnológicos más relevantes en la evo- lución de la industria eléctrica. Asimismo se describirá el proyecto del Fondo Histórico de Endesa destacando sus aspectos más interesantes.

El aprovechamiento hidroeléctrico de los ríos del Pirineo aragonés, un patrimonio industrial y cultural a conservar
por D. Francisco Galán Soraluce, ingeniero de caminos, canales y puertos y divulgador científico. Acciona Energía

A partir de 1912, comenzó el aprovechamiento hidroeléctrico de algunos ríos del Pirineo aragonés, concretamente el Aragón, el Gállego, el Cinca y el Ésera. Se construyeron centrales de gran potencia para la época y parte de esta energía se llevó a Bilbao (las centrales del Cinca) y a Barcelona (las del Ésera), y con la energía del Gállego se crearon los centros industriales aragoneses. Además de las centrales se construyeron presas, canales, túneles, tuberías de presión, etcétera, todo ello con magníficos diseños y gran calidad de ejecución, lo que ha permitido que hoy día se mantengan tal como se hicieron. Esas instalaciones, poco conocidas, son un ejemplo de buen hacer y forman parte del patrimonio industrial y cultural de Aragón.

Catalana de Gas y Electricidad y la central de Seira

por D. Pedro-A. Fábregas Vidal, director general de la Fundación Gas Natural - Fenosa.

Presentación de la estrategia industrial de la Sociedad Catalana para el Alumbrado por Gas en el entorno de 1900 y su progresiva orientación a la electricidad, inicialmente de origen térmico y posteriormente hidráulico. Esto dio lugar a la aparición de Catalana de Gas y Electricidad con una obra emblemática, la central de Seira, en el Pirineo de Huesca, propiedad de dicha compañía hasta su venta en 1987.

Los archivos fotográficos del mNACTEC en el proceso de electrificación del Pirineo: el fondo Catalana de Gas y Electricidad
por D. Jaume Perarnau Llorens, jefe de conservación del mNACTEC
El Museo de la Ciencia y de la Técnica de Cataluña conserva una importante colección de fotografías de la electrificación del valle de Arán, del Pirineo catalán y de las obras de Catalana de Gas y Electricidad. Todas estas se desarrollaron en la misma unidad geográfica, el Pirineo, y casi en la misma época. El ingente trabajo que ha realizado el Museo desde la llegada de los fondos, pasando por su digitalización y documentación, permitirá su posterior difusión.

La contribución de los ríos aragoneses a la Revolución Industrial española

por D. José Ramón Marcuello Calvín, periodista y escritor

Los ríos aragoneses contribuyeron al desarrollo de la primera Revolución Industrial, llamada del vapor o de la hulla negra, previa a la segunda Revolución Industrial, la de la electricidad, también llamada de la hulla blanca. Es en esta segunda en la que los ríos altoaragoneses, sobre todo los ribagorzanos Ésera y Noguera Ribagorzana, juegan un papel decisivo, pero no en exclusiva, ya que también tienen mucha importancia el Ebro, el Gállego y los ríos turolenses. Estos ríos fueron claves en la Revolución Industrial española, pues prestaron un gran servicio a empresas y colectivos humanos más allá de nuestras fronteras como comunidad, en especial en Cataluña.

El paisaje de la electricidad en Aragón y su valor patrimonial
por Dña. Pilar Biel Ibáñez, profesora titular de Historia del Arte. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Zaragoza 
Una reflexión en torno a las características que presenta el patrimonio de la electricidad y lo dotan de una personalidad propia dentro del concepto de patrimonio industrial mediante el análisis de varios ejemplos vinculados con este sector. A través de ellos se pondrá de manifiesto la necesidad de avanzar hacia una comprensión del patrimonio industrial, y en concreto el vinculado con la electricidad, en sus valores paisajísticos, ya que su dimensión territorial es la que sintetiza el conjunto de valores que presenta.

Horario

SÁBADO 8
10.00 h. Inauguración de las jornadas. Visita comentada a la exposición. 
11.00 h. El paisaje de la electricidad en Aragón y su valor patrimonial por Dña. Pilar Biel Ibáñez. 
Pausa de 15 minutos. 
12.00 h. Los archivos fotográficos del mNACTEC en el proceso de electrificación del Pirineo: el fondo Catalana de Gas y Electricidad por D. Jaume Perarnau Llorens.
13.00 h. Catalana de Gas y Electricidad y la central de Seira por D. Pedro-A. Fábregas Vidal. 14.00 h. Comida. 
16.00 h. Visita guiada por Benasque. 
17.00 h. El aprovechamiento hidroeléctrico de los ríos del Pirineo aragonés, un patrimonio industrial y cultural a conservar por D. Francisco Galán Soraluce. 
18.00 h. La memoria de la luz en el Fondo Histórico de Endesa por D. José Antonio Gutiérrez Pérez. 
Pausa de 15 minutos. 
19.00 h. La contribución de los ríos aragoneses a la Revolución Industrial española por D. José Ramón Marcuello Calvín.

DOMINGO 9
11.00 h. Seira: visita guiada al Museo de la Electricidad y a la central de Seira. (La visita tendrá una duración aproximada de una hora y media).

Inscripción
La inscripción a las jornadas es gratuita y permite asistir a las ponencias y a los actos que se organicen junto a estas. Los inscritos recibirán las comunicaciones, las informaciones y toda la documentación relacionada con ellas. Para obtener información o tramitar la inscripción se debe escribir a la siguiente dirección centenariocge@gmail.com.

Alojamiento
La oficina de turismo de Benasque gestionará cualquier información sobre alojamientos en el teléfono 974551289 ó en el correo electrónico info@turismobenasque.com





Web del centenario
Para cualquier consulta o duda, la página web del centenario es http://centenariocge.blogspot.com.es/ o su correo, centenariocge@gmail.com.

Actividades paralelas
Una exposición fotográfica, ubicada en el Palacio de los Condes de la Ribagorza de Benasque, con un centenar de fotografías y una importante selección de documentos y piezas relacionadas con la hidroelectricidad, nos ayudará a entender mejor aquella época. 

Las visitas guiadas a la central hidroeléctrica de Seira, que complementan la exposición, permiten conocer dónde están instalados los elementos que se muestran en ella y también el funcionamiento de una central hidráulica.
La visita es gratuita, pero requiere reserva en la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Benasque a través del teléfono 974551289. La duración estimada de la misma es de una hora y media. El Museo de la Electricidad, en los bajos del Ayuntamiento de Seira, servirá de punto de encuentro y de inicio del recorrido.

martes, 17 de julio de 2012

Notas sobre la historia de la central de Seira (8). La dinamita.


Un nuevo explosivo llamado dinamita.
En 1867 el sueco Alfred Nobel patenta un nuevo explosivo al que denomina dinamita. Este compuesto incrementa la estabilidad de la nitroglicerina al añadirle un material sólido poroso que la absorbe, evitando los riesgos de su manipulación. Rápidamente se implanta su uso en las minas y obras públicas.
Se comienza a fabricar la dinamita en España, bajo patente Nobel, en Galdácano (Bilbao) y en Trafaria, cerca de Lisboa, por la Sociedad Anónima Española de dinamita. Ésta oferta en su catálogo goma explosiva del número uno a 5,10 pesetas el kilo y del número dos a 4 pesetas. También, más barata, ofrece dinamita del número uno a 3,70 pesetas el kilo y del tres a 2,10 pesetas. El explosivo se empaqueta en cajas de madera de 25 kilos. También comercializan cápsulas sencillas, dobles, triples y cuádruples, en cajas de a cien, para su detonación. 


En 1897 todavía podemos encontrar varias empresas que suministran este tipo de materiales, como la Sociedad Anónima Vasco-Andaluza-Asturiana que lo fabrica en Bonanza (Cádiz) o la Davey, Bickford, Smith y Cia. fabricante que los comercializa desde Bilbao. Pero éste año el negocio cambia sus condiciones de venta cuando el gobierno español firma un contrato para 20 años con la Unión Española de Explosivos, la por entonces propietaria de la fábrica de Galdácano, y obtiene el monopolio de la fabricación y venta exclusiva de los explosivos en España e islas adyacentes.


Al margen de cuestiones comerciales, la dinamita no es la panacea pues se congela fácilmente. Cuando la temperatura baja de los 8º C comienza a separarse la nitroglicerina del absorbente, rezumando el peligroso compuesto. Ésta queda en parte libre y constituye un peligro tanto más grave por cuanto, por creerlo remoto, no se manejan estos explosivos con igual precaución que la nitroglicerina pura. Este fenómeno produce multitud de accidentes pues se debe calentar y no todos siguen las instrucciones del fabricante. Éste indica que se haga al baño maría y prohíbe explícitamente ponerla cerca del fuego para descongelarla.
En cualquier caso no es recomendable su utilización cuando está helada pues al introducirla en los agujeros, debe apretarse mediante un retacador y puede producirse la activación de la nitroglicerina que pudiera tener separada del absorbente y por los golpes provocar su detonación de manera intempestiva.
La dinamita, en condiciones normales, para su activación necesita un fulminante. Éste se pone mediante un alicate especial en el extremo de la mecha, aunque la mayoría de los dinamiteros lo apretan con sus propios dientes. Estos pistones para detonarla cuestan, en 1914, cinco céntimos de peseta cada uno y la mecha a 4 céntimos el metro. Los cartuchos del explosivo se fabrican en varias calidades utilizando en los túneles la de tercera categoría, que tiene un precio de 30 céntimos por unidad de 100 gramos.


Unos mineros colocan los  cartuchos de dinamita en una estroza del túnel 3.
 Villanova. 1916
(Gentileza de la Fundación Endesa)

La llegada y el transporte del explosivo.

Por la posibilidad de utilizar el transporte férreo, la estación de tren de Barbastro es el centro neurálgico donde llegan todos los materiales que se utilizan en las obras del Ésera. También llegan por este medio algunos vagones repletos de cajas de dinamita según nos cuenta alarmado un columnista de El Cruzado Aragonés:

"Existe preocupación en el vecindario con motivo del tránsito por sus calles del tren que para su servicio tiene la Compañía de Gas y Electricidad (sic), y que con frecuencia transporta utensilios descargados en esta estación para la mencionada Compañía.
El temor existente, es por la duda de si las alcantarillas de nuestras calles tendrán la solidez necesaria para soportar el peso de la máquina, vagones y carga de que dicho tren se compone, y también por las grandes cantidades de dinamita de que aquella Compañía hace acopio, asegurándose pasar de seis vagones la que en esta estación se ha descargado en poco tiempo.
Pedimos encarecidamente, que para la tranquilidad pública, tome el Ayuntamiento las medidas necesarias, asesorándose de si tales peligros existen, y en caso afirmativo, determinar lo que sea conveniente para evitar desgracias."

Afortunadamente no ocurre ningún percance en el transporte de la importante cantidad de explosivo utilizado, que una vez en Seira se guarda en un polvorín que se ha excavado, en forma de cueva artificial, en la roca próxima a la central, junto a la cantera.
No es el primer lugar de la Ribagorza en utilizar el novedoso explosivo y ya se hacía eco El Ribagorzano años atrás, por las consecuencias que el explosivo tiene…sobre las truchas del Ésera: que contiene muy pocas en la actualidad por efecto de la dinamita que con las obras del Canal [de Aragón y Cataluña] y de la carretera a la Frontera se ha usado desde hace años.



Efectos de la onda expansiva de una explosión de dinamita en la Plana Tomás.
Seira. 1916.
 (Gentileza de la Fundación Endesa)

Los accidentes en las obras de la Catalana por la dinamita.
En el transporte no se conoce ningún accidente con el explosivo, pero no hay tanta suerte  con los accidentes en el uso diario en las obras. La aparente estabilidad de la dinamita y los problemas antes citados, propician una manipulación despreocupada de sus instaladores, que se traduce en multitud de accidentes y un gran numero de heridos y muertos.
La mayor parte del explosivo se emplea en túneles y canteras aunque también, en pequeñas cantidades, se usa para partir algunos “bolos” de granito que aparecen en el lecho del río al hincar los cajones. La dureza de las rocas obliga a utilizar pequeñas cargas que se hacen explotar en el interior de los mismos con los consiguientes problemas y riesgos. Los citados cajones servirán de cimientos para la presa y ya hablamos de su interesante y peligroso sistema de trabajo en un artículo anterior.
Infortunadamente, tal como se presagiaba, el día 16 de julio de 1914, en el ventanal 15,  les explota un barreno a Felipe, un capataz de Ontiñena y a Ramón, un pinche de 16 años, natural de El Grado, falleciendo ambos. Joaquín, de Alcolea de Cinca, que estaba con ellos, ha resultado herido leve.


Un incidente causa daños en la boca del túnel 3.
Villanova. 1916.
(Gentileza de la Fundación Endesa).

 Tras este accidente se producirán otros, aunque quizás el más grave de todos, se produce por una manipulación incorrecta, en marzo de 1916, de un  experimentado capataz llamado Manuel, en la mina “Plana Tomás”. Allí estaba deshelando unos cartuchos de dinamita en una hoguera, cuando le explotaron de manera imprevista y, con ellos, los sesenta que tenía a su lado. El infortunado, de cuarenta años y natural de Albelda, recibe de tan horrible manera los efectos de la explosión, que su cuerpo es destrozado horrorosamente, encontrándose después a trozos.
No son estos accidentes los únicos que ocurren en nuestra provincia manipulando explosivos, pues es habitual leer en los periódicos que en otras obras coetáneas, como las del túnel de Canfranc, tienen similares incidentes. Pero sin lugar a dudas el accidente más grave se produce en noviembre de 1913, en las obras de Riegos y Fuerzas del Ebro en Talarn, donde explotan cuarenta toneladas de dinamita, provocando una catástrofe. 
Los daños provocados por la explosión son rápidamente reparados.
Villanova. 1916.
(Gentileza de la Fundación Endesa).

Incidentes por la onda expansiva.

Pero junto a estos graves accidentes con pérdidas humanas y heridos tienen lugar muchos incidentes, que por no provocar bajas o heridos, pasan desapercibidos y, como mucho, son objeto de estadísticas. Los incidentes son accidentes en los que no se han producido daños humanos, pero si materiales. Un ejemplo de éstos lo tenemos en los provocados por la onda expansiva de las explosiones en el interior de los túneles que destrozan las instalaciones y construcciones que se encuentran fuera de las mismas. Las líneas eléctricas, transformadores y compresores que se emplean para suministrar el aire comprimido para los martillos picadores, ubicadas en el exterior de las galerías, sufren, junto a las construcciones de los alrededores, el impacto brutal de la onda expansiva. Las fotografías que acompañan este artículo nos permiten ver el estado de las instalaciones tras algunos de estos incidentes.

José Antonio Cubero Guardiola

Este artículo se publicó en el número 9 de la revista "Els tres llugaróns", Abi, Seira y Barbaruens, editada por las asociaciones culturales de dichos pueblos en el verano de 2012.

Agradecer la gentileza del Fondo Histórico de la Fundación Endesa que ha facilitado las fotografías de este artículo.
http://www.fundacionendesa.org/listado_fondo_historico